Combate de Las Piedras, bautismo de fuego de Los Decididos
03 de septiembre de 1812: El pueblo jujeño marcha, doliente, hacia Tucumán, con el enemigo realista pisándole los talones, en lo que la historia llamó el “Éxodo Jujeño”, cuando se produce el combate de Las Piedras que tuvo gran significación ya que levantó la caída moral del ejército patriota, que venía de la gran derrota de Huaqui (1811).
El general realista Pío Tristán avanzó hacia el sur en persecución del ejército patriota -que marchaba cubriendo el camino con sus guerrillas-, y el 3 de setiembre de 1812, enterado Belgrano de la situación, dispuso alistar la tropa para el enfrentamiento, a orillas del río Piedras.
Formó dos pequeñas piezas de artillería y contraatacó con dos columnas de infantería a las órdenes de los capitanes Carlos Forest y Miguel Aráoz. Al centro formó la caballería al mando del capitán Gregorio Aráoz de La Madrid, y las reservas a cargo de los jefes Díaz Vélez y Juan Ramón Balcarce.
El Combate de Las Piedras se desarrolló con un breve pero intenso tiroteo, que puso en fuga a los realistas, unos 600 hombres. Quedaron en el campo de batalla 20 muertos y 25 prisioneros realistas. El coronel Huici, que se había adelantado hasta Trancas, cayó prisionero.
El Éxodo tendrá un corto alivio merced a esta acción militar que contuvo la presión realista y el cuerpo Los Decididos, integrado por jóvenes jujeños, tiene su bautismo de fuego.
Con este acto, el ejército recuperará su orgullo, antes de avanzar con la retirada hasta Tucumán, donde llegó el 13 de septiembre de 1812. Una vez allí, Belgrano decidió atacar al enemigo en las afueras de la ciudad. Así, el 24 de septiembre de ese año, se libra la Batalla de Tucumán.



Sientase libre de enviar su opinión