Inolvidable Flor del Alto Perú

En la Argentina, hay más gratitud hacia Juana Azurduy de Padilla que en Bolivia, donde nació y guerreó la ilustre teniente coronel contra la opresión española. Lo dice el historiador y abogado boliviano Pastor Gareca Arias quien estuvo en Jujuy dictando una conferencia sobre la heroicidad de la patriota altoperuana, en el marco del Seminario III organizado por el Club 5.

“En Bolivia -afirmó Gareca Arias- hemos olvidado sus valores humanos y de conocer a nuestros héroes pero la Argentina se ha preocupado más de ellos, tal es el caso de Juana Azurduy de Padilla. La Argentina ha editado estampillas durante varios años con su fotografía, ha hecho una canción hermosa, ha hecho concursos con estudiantes para saber la vida de doña Juana Azurduy de Padilla, le ha otorgado el grado de teniente coronel en plena Guerra de la Independencia y le va a otorgar la nacionalidad argentina, algo similar con lo que ha ocurrido con don Cornelio Saavedra, potosino, quien fue el primer presidente de la Junta Tuitiva de la Argentina en el año 1810″.

“Mucha gente en Bolivia -añadió el investigador- decía que los argentinos pretenden quitarnos a nuestra gente, a nuestros héroes, para poder entronizarlos como ciudadanos argentinos, lo cual yo he negado totalmente siempre, en Bolivia como aquí en Argentina. Don Cornelio Saavedra y doña Juana Azurduy no han sido bolivianos, han sido altoperuanos porque Bolivia recién nació a la vida independiente en 1825 y nosotros decimos orgullosos que son altoperuanos porque el Alto Perú, a través de la Universidad de Charcas, fue la luz que iluminó la libertad de la América y estos héroes que hemos tenido que se representan como altoperuanos, no son patrimonio de nadie, son de toda la América”.

Hablando de la personalidad de doña Juana, Gareca Arias recordó que “después de haber acompañado a su esposo, don Manuel Asensio, después de haber luchado contra los españoles, en plena guerra perdió cuatro hijos y felizmente le nació una hija de nombre Luisa y aún así, teniendo doña Juana en su brazo izquierdo a su hija, en el brazo derecho una espada y montada sobre un caballo, seguía dando lucha a los españoles”.

“Los indios la querían tanto que la llamaban la Pachamama, la Virgen de los indios, y doña Juana, hasta la muerte de su esposo, que ocurrió en 1816, anduvo junto con él en todas las batallas. Muerto su esposo, continuó guerreando hasta 1818 en que se retiró a Salta, a pedido del general Güemes, para que lo acompañe en sus luchas, y todavía en la Argentina vivió hasta 1825 en que regresa al Alto Perú que desde ese momento pasa a formarse Bolivia. El presidente Bolívar fue a su casa en Chuquisaca, le rindió homenaje y le otorgó 450 pesos como renta vitalicia, aspecto que jamás se cumplió y doña Juana vivió sus últimos años, hasta el año 1862 en que muere, el 25 de mayo, pobre, olvidada y en la más absoluta de las indigencias, solamente asistida por el hijastro de su hermana, un niño llamado Indalecio Sandi, que la acompañó hasta el final y que cuando fue a pedirle a las autoridades que le den los homenajes necesarios a la gran heroína, le dijeron que ese día 25 de mayo estaban ocupados festejando el grito libertario de 1809 y solamente unos cuantos niños y unos cuantos indios llevaron el cadáver y lo enterraron debajo de un molle dentro del Cementerio General”, señaló.

El historiador añadió que cien años después de la muerte de Juana Azurduy, sus restos “fueron sacados de esa tumba anónima y actualmente, los huesos están descansando debajo del Monumento a Sucre, pero ahí se ha quedado Bolivia sin más homenaje que eso porque en lugar de que Bolivia le rinda homenajes, así como este último 12 de julio que era el aniversario de doña Juana en Bolivia no pasó nada. En cambio, en Argentina se le rindió homenaje y se le sigue rindiendo, por eso estamos aquí, en este seminario y he venido yo justamente a defender que el alto Perú ha tenido su participación en las luchas libertarias y doña Juana ha sido nuestro símbolo”, subrayó.

Consultado sobre la ausencia de figuras como Juana Azurduy en los textos históricos, opinó que “el problema es que nuestros planes de estudio contemplan simplemente las historias de cada país, muchas veces se rigen ahí, pero no hay una historia latinoamericana, una historia de América que pueda decir que la América era colonia de España y una historia de América hasta la Independencia de cada nación. Entonces, simplemente, algunas historias de algunas naciones empiezan cuando nace la Nación y no se fijan de lo pasado”.

“A la muerte de don Manuel Asensio -reseñó el historiador boliviano- doña Juana se hizo cargo de la lucha pero cuanta falta hacía un hombre; ella se vio sola con su hija y al final de cuentas tuvo no más que sucumbir ante la dejadez, ante la impotencia, murió pobre, olvidada, abandonada y estamos acostumbrados -particularmente los bolivianos- a pagar mal a nuestros héroes: a Bolívar lo hemos dejado morir en Santa Marta en 1830, pobre, abandonado y con tuberculosis, al Mariscal Sucre le hemos dado un balazo en su brazo derecho el 18 de abril de 1828, inutilizando su brazo para siempre y alguien ha mandado a matarlo. Doña Juana no está lejos de eso porque a ella también la hemos olvidado, Bolívar le dio 450 pesos de renta, no se cumplió nunca, después le dieron 40 pesos y a esos 40 el dictador Linares se los quitó. Entonces, ella tuvo que vender su pequeña finca que tenia para sobrevivir y murió en el olvido. Por eso -dijo- yo he venido a felicitar al pueblo argentino porque realmente la Argentina se preocupa, no de una heroína que puede ser boliviana o altoperuana sino que es americana y un día vamos a lograr, si no vemos nosotros, nuestros hijos o nietos, de que se va a convertir en Santa Juana de América”.

Respecto de si Juana participó en alguna acción de guerra en territorio del actual Jujuy, evocó que con el militar argentino Eustaquio Díaz Vélez, “ella pasó por Jujuy directamente a Tucumán, donde organizó el ejército libertario. No existió una batalla decisiva en Jujuy porque Jujuy se manejaba solo. Recordemos que fue la primera ciudad de la Argentina que ha reconocido la bandera celeste y blanca de Belgrano. Entonces, Jujuy tenía su propio manejo. De tener una participación de una batalla no ha tenido doña Juana pero sí en Salta y Tucumán”, señaló.

Sobre la indomabilidad de la guerrera altoperuana, explicó que doña Juana nació en 1780: “dos años antes tuvo un hermano llamado Blas que murió, y como estaba esperando de nuevo su madre un hijo, los padres esperaron que fuera varón y le salió mujer y entonces, en ausencia del varón, el padre la educó como a varón a doña Juana. A los 5 años ya montaba a caballo, cuidaba los sembradíos, y entonces ahí ha nacido su indomabilidad de mujer-hombre. Por eso la califican de marimacho, lo que es una cosa falsa, solamente ella ha sabido responder a su padre en el sentido que si no ha tenido un hijo ha tenido una hija que ha superado al varón inclusive”.

“Ahí nace doña Juana y como guerrillera para acompañar a su marido cuando los gendarmes vinieron a su casa y le dijeron que entregue a su marido, que no estaba en su casa, agarró un rebenque e instó a que se acerquen a hacerle daño a sus hijas; entonces retrocedieron y dijo: si alguien se acerca lo mato con este rebenque. Entonces, escaparon los gendarmes y ella se dio cuenta recién de su valor y se dijo que debía ir con su marido a ayudarlo y fue a ayudarlo hasta que ambos murieron: él en un combate y ella pobre y desvalida”, afirmó.

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1 Opinión to “Inolvidable Flor del Alto Perú”

  1. …EXCELENTE ARTÍCULO… para llevar a las aulas…!!!
    Siempre suelo escribir…casi todo lo que pienso…!!!!Pero esta vez me quedé sin PALABRAS!!!!

    FELICITO A LA SECCIÓN “ELLOS LO HICIERON”
    eXCELENTE!

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