Una visita muy poco frecuente en el aeropuerto Horacio Guzmán

Pocas veces puede verse de cerca al avión más grande del mundo y los jujeños tuvimos ese raro privilegio el pasado sábado cuando el Antonov An-124, de la aerolínea de carga Volga – Dnepr aterrizó en el aeropuerto “Horacio Guzmán”, con las últimas piezas para la ampliación de la Central Térmica de Güemes alojadas en su inmensa bodega. La aeronave de carga más grande del mundo se posó en territorio jujeño a las 15,25 del sábado y fue observada por un gran número familias y entusiastas de la aviación que colmaron las terrazas de la estación aérea. El aparato mide 15 metros de altura, 63 de largo, una puntera de ala de 75 metros y una capacidad de carga de 150 toneladas.

Una pieza clave

Luego del descenso, el gerente de la Central Térmica de Güemes del “Grupo Pampa”, Dante Apaza, explicó que “en la aeronave llegaron las últimas piezas para la ampliación de la central térmica, una Inter-cooler de más de 100 toneladas, que será utilizada para la instalación de una turbina General Electric de 100 MW”.
Señaló que “la central tiene instalada actualmente 260 MW los que sumados a los 100 MW de la nueva turbina, garantizarán el suministro de electricidad a las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy, sumando tecnología de punta, dijo, para tener mayor seguridad en el área”.
El ejecutivo destacó que “el Grupo Pampa está realizando una inversión de más de 240 millones de pesos que quedarán en la región”, e indicó que “si bien es cierto la central térmica está instalada en Salta, utilizar el Paso de Jama y el aeropuerto Horacio Guzmán, es también una manera de acercarnos a la provincia que es abastecida por la empresa”.
Apaza reveló que “existía la posibilidad de traer la Inter-cooler por barco, como se lo hizo con el generador, que llegó por mar a los puertos chilenos, y desde allí por tierra a través del Paso de Jama. Al no llegar con los tiempos, sostuvo, se decidió contratar los servicios de Volga – Dnepr, que cuenta con el avió ruso más grande del mundo en cuanto a carga, lo que nos permitió traer más de 100 toneladas y de esa manera avanzar en la instalación de acuerdo a lo programado”.
La nave partió de la ciudad de Houston, Estados Unidos, hizo escala en Caracas y Lima, antes de arribar al aeropuerto jujeño.

Una máquina imponente

Por su parte el Vice Comodoro Fernando Yofre, sostuvo que “para tener todo preparado por la llegada del gran avión, se constituyó un grupo de tareas integrada por todos los organismos oficiales, personal de Aeropuertos Argentina 2000, Policía Aeronáutica, Fuerza Aérea, Aduana, Migración, la empresa de transporte y de la Central Térmica”.
Indicó además que “no se escatimaron esfuerzos para garantizar la seguridad y operatividad del aeropuerto, el correcto aterrizaje y despegue de la monumental aeronave”.
El militar explicó que “el Antonov An-124 es el avión de cargas más grande del mundo, con una capacidad de 150 toneladas y pesa solamente con combustible 230 toneladas.
Es sin dudas, dijo, una obra que sorprende por su magnitud e imponencia, a pesar de que se lo conoce por internet o revistas, poder verlo personalmente es deslumbrante. Lamentó que la gran cantidad de público llegado al aeropuerto jujeño sólo lo hay podido ver a casi 300 metros, pero el Antonov An-124 de por si exige un área operativa y reclama condiciones para su ingreso”.
“Esas exigencias obligó a dejarlo a una distancia prudente y habilitar las terrazas de aeropuerto para los visitantes como único punto de observación seguro”, añadió.
El operativo de traslado de las nuevas turbinas continuó luego por tierra hasta su instalación definitiva en Güemes.

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