Los pobres que cualquier
presidente quisiera tener

Terminó el “día después” de la visita de Cristina Fernández de Kirchner y Jujuy volvió a su realidad. Atrás quedó el glamour, los amontonamientos, el barro, la desesperación por figurar, el estrés de la organización de grandes eventos y esa sensación orgásmica de hacer cumbre en lo más alto del poder, mientras abajo las multitudes sólo miran.

Los espectadores del rutilante paso de la presidenta regresaron a los temas de todos los días y que tienen que ver esencialmente con otras cosas mucho más básicas: cómo sobrevivir en una provincia que no será tan cruel como en el 2001 pero que de ninguna manera se ha transformado en un lecho de rosas en el 2008.
Otros siguieron conectados a esa cosa cuasi mágica que irradia la figura presidencial y que tiene la extraordinaria cualidad de hacer perder la cabeza y de hacer decir cualquier cosa a los representantes de la política provinciana, aquí y en toda la Argentina.
Pero, ¿a qué vino Cristina? Más que creer en lo que dicen los sectores vernáculos interesados en quedarse con el supuesto rédito implícito en la visita, hay que mirar hacia el contexto nacional dentro del cual se deben analizar necesariamente los gestos de la mandataria.
En el acto de Alto Comedero, ante las sonrisas forzadas de Eduardo Fellner y Walter Barrionuevo, la presidenta -envuelta en un romántico traje lila- se despachó a gusto. Le importó un rábano la advertencia que desde el punto de vista de la política local no fuera conveniente quedar “pegada” a la polémica líder de la Tupac Amaru.

Impostando la voz a lo Evita, dejó en claro que había venido a Jujuy para mostrarse ante el país junto a pobres que “hacen patria” en un momento en el que el conflicto con el campo -con todos sus señalamientos sobre las verdaderas intenciones del aumento de las retenciones- vuelve a estallarle al kirchnerismo con sus altísimos costos económicos y políticos.
El razonamiento de la presidenta fue simple: porque construyen viviendas, centros de salud y bloqueras con los incontrolados recursos que les manda su gobierno, los pobres de Jujuy -o para ser más precisos, los que estaban ahí- son quienes realmente “hacen patria”, son los que peor la pasan pero no andan con los “puños crispados”, a diferencia de las minorías “egoístas e insolidarias”. Pobres así, la verdad que dan gusto, dijo -con otras palabras- la jefa de Estado.
Y qué mejor que mostrarse con una figura como la de Milagro Sala, quien al margen del mal nombre que se supo ganar en el orden local, tiene para mostrar de algún modo y sin entrar en detalles, que los cuantiosos recursos que le manda la cuñada de la presidenta y otros funcionarios fructifican en mejoras para algunos de los muchos pobres que tiene Jujuy.
Es indudable que Cristina vino en busca y encontró una tribuna desde donde atacar al campo sin nombrarlo. Habló de la desigualdad que se vive en la región, como si su partido no tuviera responsabilidad alguna en las cosas que pasaron en la Argentina en los últimos cuatro años, pero sólo recibió abrazos, vítores y aplausos, tanto de los pobres como de los ricos, los del Gobierno y los de las organizaciones sociales, fascinados por igual.
Nadie le recriminó que su gobierno le haya negado hace muy pocos días el total de los fondos que pidió Jujuy para financiar su deuda a través del PAF y que conducirá a aumentar los impuestos para llegar a fin de año; tampoco nadie habló de la afrenta que significa para una provincia como ésta que le muestren a lo lejos un tren bala, cuando no tiene por el momento la más mínima posibilidad de recuperar el ferrocarril por el desinterés de la Nación.
Ella ni nadie recordó tampoco que en Jujuy la gente se tiene que contentar con colectivos que se caen a pedazos por la viveza criolla de los empresarios, pero también porque la inequidad con el interior es la principal nota de la política de subsidios nacionales en el transporte.

La devolución de los recursos coparticipables de las vialidades provinciales, apropiados por el estado nacional desde tiempos de Cavallo y que hoy postergan miles de kilómetros de caminos en los pueblos más alejados, tampoco estuvo en la agenda.

¿Y la existencia de compensaciones en fletes para los productores agrícolas de Jujuy desde hace tres años que según ha denunciado la Sociedad Rural Jujeña jamás llegaron a sus destinatarios?
¿Y de los tabacaleros que tocan puertas de la Secretaría de Agricultura sin conseguir la actualización del Fondo Especial del Tabaco, alguien se acordó?
Estas son sólo algunas de las cuestiones que le hubieran dado contenido de fondo a la visita de Cristina, quien seguramente se fue pensando en que pobres como los que hay en Jujuy son los que todo presidente quisiera tener.

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2 Opiniones to “Los pobres que cualquier
presidente quisiera tener”

  1. Estuve de visita en La Tacita de Plata! el día que llego la presidenta del país . la verdad que a la distancia uno escucha y lee las noticias en los periódicos pero esto que viví me parecía un sueño, un mal sueño.Puede comprobar la AMBIVALENCIA de muchos jujeños.Era la oportunidad para el pueblo de RINVINDICARSE, de no claudicar,de exigir justicia- trabajo - salud - una educacion en calidad para los niños y jóvenes, etc. Los represores NO nos iban a callar ni matar a todos juntos. Pero bue! ya pasó por el coyasuyu y LOS REPRESENTANTES DEL LOS DIFERENTES GREMIOS DONDE ESTABAN?? ¿LOS SAN PEDREÑOS SE HABRAN ENTERADO QUE VINO LA PRESIDENTA PARA confrontar con ella EL TEMA DE DEL INGENIO LA ESPERANZA?
    Era Asueto escolar. Los padres de los niños y los jóvenes DONDE ESTABAN? Será que estan conformes con LO QUE DIJO LA MINISTRA BERNAL,MARÍA QUE:la EDUCACIÓN QUE RECIBEN LOS JUJEÑOS ES DE UNA EXCELENTE CALIDAD? y los DOCENTES? Se habrá naturalizado la indigencia, la exclusión, la injusticia, etc??
    BUE! pronto inaguraran 40 escuelas MAS para que se PUEDAN SEGUIR REPRODUCIENDO los modelos de desigualdad y se siga respondiendo a los intereses del poder de turno.¿SERÁ QUE ENSEÑAMOS SOLO LA HISTORIA oficial?SABEMOS QUE MORENO, BELGRANO Y TANTOS HOMBRES CON IDEALES INDEPENDENTISTAS lucharon para que seamos LIBRES!!!
    BUE! hace varios siglos atras nos decían esclavos pero parece que hoy lo seguimos siendo. Me expreso mal no es que me parece. Somos esclavos indigentes. Esa es la palabra. Pero gracias a Díos no son todos los Jujeños todavía quedan los que estan dispuestos a seguir luchando por: la verdad, la justicia,LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, LA EDUCACIÓN,etc. Tenemos que rescatar los ideales de la MODERNIDAD.Claro que sí. Nuestros hijos y nosotros merecemos una MEJOR CALIDAD DE VIDA!!!
    NO BAJE LOS BRAZOS LIBERTARIO. SUS ARTICULOS PRONTO SERAN LEIDOS EN LA DOCTA!!!!

  2. Como dice Marta era la oportunidad de REINVINDICARSE,pero la sumisión “la obediencia” y el OSCURANTISMO estan naturalizados o mucha gente calla porque prefiere preservarse.
    El PUEBLO de Jujuy esta viviendo REPRESIÓN en silencio.A lo mejor reflexionado críticamente para luego actuar racionalmente. No todos creemos lo que la presidenta dice. Además no hace falta ser letrada para darse cuenta porque vino a Jujuy y estar nada menos “JUNTO” a milagros salas. Lo que pasa que la GENTE DEL AGRO ya no va discutir mas SOBRE LA RETENCIÓN. ESTA CONVOCANDO A TODOS LOS ARGENTINOS QUE NOS UNAMOS EN LA LUCHA DE EXIGIR UN NUEVO MODELO POLITICO,PORQUE NO SOLO ES EL TEMA DEL CAMPO, LA EDUCACIÓN, EL TRANSPORTE PÚBLICO, LA SALUD, ETC.Ah! me olvidaba EL TREN BALA! una cachetada mas para nosotros los norteños.
    Escuché que Mañana habrá cacerolazo en todo el país a las veinte horas para apoyarnos a nosotros mismos que somos los actores principales de esta PATRIA GRANDE.
    Todo esto me hace recordar: La Lucha de los FEDERALES CON LOS UNITARIOS. La represión ROSISTA.A la fortaleza de los VERDADEROS Caudillos del INTERIOR. LA RESISTENCIA DE LA MONTONERA.
    Así que Libertario saldré para el cabildo con todas las cacerolas necesarias porque trabajo 15 horas reloj diarias en multifunciones y lo que gano NO me alcansa para nada.

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