En ocasión del Bicentenario
Por Roberto Hyon. Ante la circunstancia de estar a tres años de cumplirse el Bicentenario de la Revolución de Mayo y en ocasión de la convocatoria que hará la presidenta de la nación, nos parece oportuno remarcar algunos aspectos , que en nuestro modesto entender resultan de vital importancia, porque en su comprensión e implementación esta fundada la viabilidad misma de la Nación Argentina.1- En las distintas alocuciones de la actual presidenta, ha estado presente, la cuestión del modelo de sociedad al que aspira como conductoras en estas instancias del destino nacional, allí se ha dicho de la imperiosa necesidad, del modelo inclusivo, advirtiendo que este es solo posible tras un modelo socio económico integrado de base industrial, como lo tienen todos los países desarrollados del mundo
2- Cuando se sostiene lo anteriormente dicho, indudablemente se esta desechando al viejo modelo agro exportador, implementado por la remanida generación del ochenta que diseñaría el funcionamiento económico, político y social de la Argentinas que hizo crisis en el treinta y fue suplantado con el advenimiento del peronismo.
3- La contrarrevolución del 55 intentara reflotar ese viejo sistema de dependencia, injusticia social y por ende de ficción democrática, pero la resistencia de la clase obrera peronista se lo impidió, esta fue la historia de los últimos 50 años de la vida política Argentina, determinada por la pretensión de la vieja concepción oligárquica de imponer de cualquier modo el imperio de sus retrógrados intereses, esto determinó la permanente inestabilidad política que se vivió , los bombardeos , los fusilamientos, las persecuciones ,las proscripciones y también las desapariciones tuvieron el signo de la irracionalidad oligárquica.
4- En estas circunstancias cuando nuevos vientos soplan en el mundo sobre todo en nuestra América, (la nuestra) cuando en nuestro país fracasará contundentemente el proyecto colonial cuando la conciencia popular está marcando un derrotero, cuando por otra parte se dan las condiciones desde el punto de vista económico para un despegue, cómo no aprovechar para retomar ese modelo industrialista, cómo no comprender que el modelo agro-colonial es absolutamente inviable, porque solo puede contener a una tercera parte de la población Argentina, y que solo un modelo integrado de base industrial es viable.
5- Solo la miopía de los intereses mezquinos quiere aprovechar esta coyuntura internacional tan favorable solamente para engordar sus ya abundantes riquezas, tiene una mentalidad de corto plazo, no les interesa que retomemos la senda del monocultivo, no les interesa que en el mediano plazo tengamos que importar alimentos , no les interesa que volvamos y con mayor crudeza a la inestabilidad política y social
6- Valga preguntarse a qué le tienen tanto miedo; acaso este gobierno está levantando banderas de no respeto a la propiedad privada, a las libertades individualidades o la libertad de expresión. Los supuestos hegemonismos o tendencias dictatoriales no pasan de ser chicanas políticas; sin embargo se ha montado un clima como si estuviéramos en el peor de los mundos.
7- No hay un mínimo de arrepentimiento de cómo se impidió, no hablemos de las propuestas del peronismo de la primera época, digamos las propuestas del desarrollismo frondicista o el mismo gobierno de Illia. ¿Cuánta violencia, dolor y muertes nos hubiéramos evitado los argentinos!. Y la historia se repite; acaso este gobierno no está planteando la puesta en marcha de un verdadero capitalismo pero nada más que con sentido nacional. Acaso el movimiento obrero que acompaña a este gobierno, más allá de cuestiones secundarias, levanta las banderas de la lucha de clases. La realidad muestra todo lo contrario. Esto pone en mayor relevancia la miopía de los grandes propietarios, no entienden que el Justicialismo promueve el cambio en paz y que hoy más que nunca está totalmente compenetrado del camino democrático
8- Hay que hacer lo imposible para no desaprovechar esta nueva oportunidad y esto es fundamental que lo entiendan quienes nos gobiernan y que se lo hagan entender a la sociedad que si no es con el Justicialismo, con todo lo que representa, que se resuelvan los problemas de fondo, cualquier otro gobierno tarde o temprano lo va tener que hacer, porque los pueblos no se suicidan. Pero seguramente el costo ha de ser enormemente mayor.



Este gobierno no promueve los cambios sustanciales que se necesitan para dejar de ser un reflejo más del neo-colonialismo. Nuestros recursos siguen siendo, en su mayoría, de extranjeros (la tierra se extranjeriza). El 100 % del petróleo y el 80 % de la minas están en manos privadas. Cada vez son más los negociados de los Kirchner con sus amigos (Bulgheroni, Urquía, Cristóbal López, Braun Menéndez, Ezquenazi, Eurnekián, etcétera), promoviendo la concentración de las riquezas que tanto discuten (un ejemplo de ello también son las retenciones, que no son diferenciadas ni coparticipables; o sea, retenciones deben haber, pero diferenciadas entre grandes productores y pequeños productores; además que bajo su gobierno aumentó en un 80 % la sojización del país -he ahí una de las causas de la inflación-, pues ellos, aunque renieguen con su otra lengua, la fomentaron). También congelaron los salarios, que se hunden en la verdadera realidad que ocultan los índices del Indec. Los presupuestos en educación y salud son paupérrimos, mientras guardan plata en el Banco Central y les lamen las botas a los franceses para que nos construyan, préstamos usurero de por medio, un inútil tren bala que utilizarán unos pocos privilegiados y que aumentará nuestra deuda externa por un servicio que la mayoría de la población jamás utilizará.
Este gobierno no habla de la estatización de los recursos naturales; de la protección de otros recursos estratégicos (acuíferos, por ejempo); de la reforma agraria; de la derogación de la ley de minas; cajonea la reforma a la nefasta ley de Educación Superior y de la ley Federal de Educación; habla de derechos humanos en un país que produce alimentos para 400 millones de personas mientras hay gente que se muere de hambre en las provincias que, no es casualidad, tienen gobiernos ultra kirchneristas (y en las que no hay gobiernos kirchenristas también). Es un modelo de país el que está en discusión. El de los Kirchner, como el de Menem (ambos autoproclamados “peronistas”, quizás sin serlo), no sirven ni servirán para sacar al país de esta neocolonia basada, como ayer, en burguesías intemediarias (no es nacional, como algunos afirman y otros creen).
En ocasión del bicentenario, muchos revolucionarios de la historia del siglo XIX se agarrarían los pelos ante los gobiernos del Siglo XX y XXI.