“Este gobierno no puede defender
los intereses de la Provincia”
En un análisis del conflicto agrario, el economista Benito Carlos Aramayo advirtió que el gobierno jujeño -al aplaudir la política nacional de aumento de las retenciones- no defiende los intereses de la Provincia porque fabulosos recursos que posibilitarían luchar más efectivamente contra la pobreza y el desempleo, se los queda la Nación.
Partidario de una reforma agraria, Aramayo puso la mira en los latifundios y en los grupos económicos que, con la bendición del poder K, se quedan con las principales ganancias en el negocio de los granos y el petróleo.
-Hay quienes hablan de que el campo argentino está enfermo. ¿Comparte esta idea?
-La enfermedad del campo argentino, la vieja enfermedad, es el latifundio los grandes terratenientes asociados a siempre con algún tipo de potencia extranjera o país comprador y ahora a la enfermedad se le ha sumado los pool de siembra y los fondos de inversión que son los que llevan la parte del león en este negocio de la soja. Para darle una idea: acaban de comprar la cosecha que se está levantando o que ya se empieza a levantar a 378 dólares la tonelada y estos pool de siembra en asociación con los monopolios de la exportación (Cargil, Bunge y Aceitera General, por nombrar algunos) van a vender esa soja a por los menos 480 a 500 dólares la tonelada, porque han comprado antes por las necesidades que tiene el pequeño y mediano productor.
Entonces, la enfermedad vieja es la enfermedad del latifundio que no son los pequeños y medianos productores que estuvieron en la ruta por una posición dura; no son los oligarcas que según dice la presidenta y algunos de los bufones del rey que tiene para hacer alguna tarea sucia, sino que son simples trabajadores pequeños y medianos productores que pueden tener 100 o 200 hectáreas. Ellos se ven obligados a recurrir muchas veces a contratistas para poder hacer las tareas de siembras o las tareas generales del agro porque el nivel técnico obvio, obliga a determinadas maquinarias que no están al alcance del pequeño y mediano productor; es decir, que el negocio grande que se hace con el gran fenómeno de la soja es un negocio de muy pocos.
-La presidenta y otras autoridades nacionales siguen asegurando que si no existiera este esquema de retenciones, los argentinos pagaríamos el doble o tres veces más por los productos alimenticios. ¿Es esto así realmente?
-No, es falso. En primer lugar, si el Estado quiere intervenir en el negocio de la soja y en el comercio exterior de todo lo que es la producción primaria en la Argentina, tiene los instrumentos y si no los tiene en este momento, los puede crear porque para eso existió en algún momento la Junta Nacional de Granos. Si tuviera en realidad voluntad de que la riqueza que hoy produce el campo quede en manos de los argentinos, y en particular de los pequeños y medianos y desde allí que se haga un beneficio al conjunto de la sociedad, por qué no regula la actividad del comercio exterior a través de una junta nacional del grano que permita que el pequeño y mediano productor tenga un precio sostén y en origen, y al mismo tiempo regula la cantidad de soja que se exporta que en este caso es un 90 a 95 %, porque el argentino que consume aceite no consume aceite de soja, consume aceite de girasol o maíz o bien mezcla. No tiene nada que ver el precio de la soja con el precio interno del aceite porque se hace con otro tipo de oleaginosos, entonces son todas falsedades a las cuales ha incurrido la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con un lenguaje como lo viene haciendo con el tema de los derechos humanos; es un lenguaje que cubre la mentira y el doble discurso. Por lo tanto, el verdadero debate sobre lo que está pasando en el campo, tiene que pasar por quienes en definitiva son los que se benefician con la política que lleva adelante el gobierno kirchnerista: ¿son acaso los pequeños y medianos productores o son los pool de siembra con los cuales se reúne la presidenta, o los fondos de inversión o los oligarcas de la Sociedad Rural Argentina?, que estaban desesperados por levantar el paro porque ellos son socios de este negocio del comercio exterior. Entonces, se ha tratado de confundir a la gente diciendo que el campo se beneficia en su totalidad con los actuales precios que tiene la soja o los comodities, como se llama a la materia prima. Eso es una falsedad, los pequeños y medianos productores tienen insumos en dólares; tienen que hacer los pagos de fletes que son cada día más caros; tienen problemas con las semillas que son provistas por lo general por monopolios extranjeros. Es decir, los costos son con dólares altos y sus precios son en definitiva con retenciones.
-¿Habría que eliminar las retenciones?
-No es que haya que oponerse a las retenciones, las retenciones pueden ser una manera eficaz de lograr de que lo que va a volver al bolsillo del productor agropecuario sea con la intervención del Estado, lo que le permita una rentabilidad razonable al pequeño y mediano productor de manera diferenciada por segmento de producción. Uno puede tener la Junta Nacional de Granos, si la quisiera recrear, para decir: cuánto es lo que produce usted fulano sobre 200 hectáreas, registre en la Junta que nosotros le vamos a devolver cuando se venda la soja a través de los mecanismos que tiene que tener el comercio exterior, nacionalizado en manos de argentinos y no de monopolios extranjeros y después se le va a hacer una devolución de esa retención en la manera proporcional, adecuada.
-El Informe de Coyuntura del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Jujuy ha sostenido que la cuestión de fondo por la cual el gobierno pretende incrementar las retenciones de esta manera obedece a la estrategia de la acumulación de reservas de divisas y de acrecentamiento del superávit fiscal, en vistas a preservar a las finanzas publicas nacionales de los sacudones que se avecinan por el impacto de la crisis económica mundial. ¿Comparte?
-Si, es así. Usted vio que ahora está de moda la teoría del desacople: que la economía argentina se habría independizado de la economía mundial y particularmente de Estados Unidos, entonces ahora nosotros estaríamos preservados de la crisis mundial que se avecina al galope, después de la caída de lo que fue el negocio inmobiliario en ese país. Entonces, ¿qué hace el gobierno? Debe estar sabiendo que se viene una baja en los precios internacionales de los comodities y sabiendo que la crisis financiera que nos va a golpear, entonces quiere tener o mantener por dos años más, en función electoral para el año 2009 y 2011, una gigantesca caja que le permita manejar a voluntad no solamente a los políticos sino también, en general, manejar con una gigantesca caja a todo aquel que se arrime por izquierda al movimiento social. El kirchnerismo ha sido campeón en el oficio de cooptar o de ‘borocotizar’, entonces quieren hacer con las retenciones una caja de miles y millones de dólares, que no coparticipan con las provincias. Esta es otra cuestión: se imagina que todo lo que significa sacarle ganancias a cualquier sector agropecuario significa que se coparticipa menos Impuesto a las Ganancias, que es el segundo impuesto en importancia que se coparticipa con las provincias. Si hay menos Ganancias en una franja importantísima de la economía argentina porque hay más retenciones, ¿quién se perjudica?. Esto es lo que quisiera haber escuchado de la boca, por ejemplo, del gobernador Barrionuevo; qué opinión tiene del tema en relación a lo que serán las disminuciones de coparticipación por Impuesto a las Ganancias que vamos a tener en el caso concreto de Jujuy, a partir en lo que se aumenta las retenciones. Se lo ha visto aplaudiendo a la presidenta cuando hacía estos anuncios. Pero qué van a hablar si la caja que manejan de Buenos Aires ha silenciado a los más díscolos; con el plan de tener un partido Justicialista bajo su control tienen lo suficiente como para subordinar hasta el último concejal de alguna localidad perdida del norte jujeño. No abren la boca para decir escúcheme: ‘esto perjudica a la provincia por tal y tal razón’. Nosotros no coparticipamos ni un peso de la cantidad de miles de millones que se queda el Estado nacional con las retenciones de todo tipo, no solo de los sectores agropecuarios, todo lo que tiene que ver con el negocio petrolero, con el negocio minero. Es decir, son cosas que vale la pena discutir aquí porque se puede demostrar que no puede defender ni siquiera los intereses de la Provincia, mucho menos van a defender los intereses de los trabajadores, de la gente desocupada, que bien con esas retenciones fabulosas o con las reservas internacionales por cincuenta mil millones de dólares se podría salir de los 150 pesos que tienen los desocupados en Jujuy, a 450 pesos para ponerlo a valor del dólar respecto del año 2002, o a 600 o 700 pesos que bien podrían hacer para subsidiar verdaderamente el hambre y la desocupación que todavía nos siguen castigando a los jujeños.
-¿Pero no es bueno tener un colchón de reservas en el Banco Central para tener una economía estable?
-¿Para qué?, para después subsidiar a los trenes de sus amigos, para subsidiar a las exportadoras como Carril. ¿Se da cuenta? No es reserva para aliviar al sufrimiento del pueblo argentino, es reserva para en definitiva seguir beneficiando a la oligarquía, con la cual ellos conversan diariamente, para que los acompañen en la tarea de mantener el sistema como ellos dicen y garantizar la gobernabilidad.
Nosotros, en esto de mostrar la verdad de lo que se esta discutiendo, queremos decir una cosa muy clara: si el gobierno quisiera castigar a la oligarquía vacuna, a la oligarquía terrateniente, que son en realidad sus socios y no sus competidores, tendría que tomar medidas como por ejemplo la reforma agraria. La presidenta habló dos veces de los revolucionarios que hablan de la reforma agraria; nosotros podríamos darnos por aludidos, porque reforma agraria, ¿quién la plantea en la Argentina? Ahora, si ella considera que la reforma agraria es una cosa del pasado, que explique por qué 5.000 familias de la oligarquía terrateniente tienen 54 millones de hectáreas, y según sus teóricos y según sus políticos más públicos, no existe ya el problema del latifundio, no existe ya el problema de la oligarquía vacuna.
-Justamente, en lo que viene haciendo mucho hincapié Cristina es que la política del gobierno nacional está en contra de esos sectores privilegiados, que son los que se enriquecen más y más.
-Mentira y doble discurso. ¿No se podría por decreto redistribuir el ingreso diciendo que la mitad de las reservas internacionales van a ir a parar a quienes están pasando hambre y necesidades, a la pequeña y mediana industria que no tiene crédito y que cuando quiere crédito lo tiene que tomar a un 40 o 50% anual?, cuando hay casos de pequeños y medianos agricultores que se están volviendo a endeudar porque no hay en un solo banco argentino un crédito accesible a una tasa razonable. ¿No podría sacar un decreto y decir que la mitad de las retenciones van a las provincias para ver como las mismas generan empleo? Eso sería hacer una política realmente de cara a las necesidades populares.



Más allá de todo argumento de uno u otro lado, hay cosas que son muy claras, aunque con tanta hipocrecía e individualismo avaro se busque siempre esconder, y se trata de que hay mucha plata disponible para que “Todos” estemos mejor y que quienes toman las decisiones sólo se interesan por cuidar “sus granjas” y ver cómo hacer para tener más… Mientras sigamos teniendo representantes mediocres de espíritu no veremos mejoras reales para la gente.
Algunos hablan de intereses “de la provincia” aludiendo en realidad a los intereses de algunos, esos que nombré como mediocres de espíritu.
…”fabulosos recursos que posibilitarían luchar más efectivamente contra la pobreza y el desempleo, se los queda la Nación.” ¡Qué comentario tan hipócrita! Siempre hemos contado con fabulosos recursos (repartidos entre los Sres. Mediocres que dirigen la Provincia).
AMELIA T. A.
GENIAL!!!!VAYA LAS FELICITACIONES PARA EL CONTADOR ARAMAYO!!!!
PORQUE HIZO UN ANALISIS CRITICO CONSTRUCTIVO SOBRE LO QUE SUCEDE CON EL AGRO EN NUESTRO PAIS. ES PARA DIFUNDIRLO PRIMERO A LO LARGO Y LO ANCHO DEL TERRITORIO ARGENTINO Y SI PASA LAS FRONTERAS MEJOR.ME ENCARGARE DE LLEVAR ESTA NOTA A MI TRABAJO PORQUE ES CLARO Y DISTINTO (DESCARTE)DE TODO LO QUE SE DICE
YO NO COMPRENDIA MUY BIEN EL TEMA ASI QUE TAMBIEN FELICITO AL LIBERTARIO! SIGAN ASI. VAN POR MUY BUEN CAMINO.