♦ Adictos a las drogas no tienen
lugares para internación
♦ La jueza de Menores Pilar Medina reveló que muchos jóvenes se quedan sin tratamiento porque no tienen dinero para atenderse en otras provincias.
Entrevistada por El Libertario, Medina sostuvo que en Jujuy “tenemos casi nada de instituciones donde se puedan hacer tratamientos. Las instituciones que están –reconoció- trabajan a full y hay que reconocer el trabajo que hacen, por ejemplo El Umbral, pero hacen tratamientos ambulatorios y por lo general, un adicto que ya está perdido en la droga no hace tratamientos ambulatorios, tiene que ser internado”.
El centro que funciona en el Hospital Arroyabe solo puede brindar doce camas, una cantidad exigua para atender las necesidades. “Una de las grandes problemáticas que se presenta en
Por otro lado, “los hogares donde podemos tener a una menor no son justamente para menores adictos porque son hogares de puertas abiertas y el problema es que el adicto, por lo general, no quiere realizar el tratamiento. Los padres nos dicen que el principal problema que tienen es que no saben cómo hacer para que sus hijos hagan el tratamiento ambulatorio; son chicos que están en un estado de rebeldía total y tienen lógicamente el grave problema de la abstinencia cuando han dejado de tomar la droga, entonces, les es totalmente difícil llevarlos y a veces hay que hacerlo por la fuerza, pero no creo que sea el tratamiento correcto; tiene que haber una internación”, insistió.
Tras aclarar que no todos los cuadros son iguales, señaló que “en la mayoría de los casos que nos llegan a nosotros, para que realmente el chico pueda salir adelante tiene que haber una internación” y explicó que ante la carencia de lugares para brindarla en Jujuy “mandamos mucha gente a otras provincias, a clínicas privadas por lo general, y tenemos que pagar 4000 pesos mensuales”.
“Lógicamente –añadió- es muy rara la familia que puede pagar esa suma, entonces el Estado subsidia una parte pero el subsidio solamente dura un período de tiempo y el tratamiento, como mínimo, tiene que ser de doce meses. O sea, llega un momento que no alcanza para seguir con el tratamiento”.
La jueza estimó que mucho más conveniente sería usar esos fondos en ampliar la capacidad del centro de Arroyabe. “Si bien por lo general son adictos de todas las clases sociales, hay muchísimos chicos de familias muy, pero muy humildes, que no pueden pagar una institución privada y me parece un estado de discriminación si solamente podemos ayudar a aquellos que puedan pagar a sus hijos un tratamiento en otra provincia”, sostuvo.
Consultada sobre qué aporta
Y respecto a la posibilidad de despenalizar el consumo de drogas en Argentina, como lo acaba de plantear el ministro de Justicia de
Finalmente estimó que el principal remedio contra las adicciones “es que tengamos familias contenedoras y padres congruentes con sus ideas porque por un lado, le decimos a los chicos que no tienen que consumir alcohol porque el alcohol es una droga pero al mismo tiempo, cuando vamos a un cumpleaños de quince, les compran alcohol para que festejen. Y cuando nosotros decimos por qué les compran alcohol si son todos menores, nos contestan que se tienen que divertir y si no se divierten, se van a otra fiesta. Digo esto también –remarcó- porque cerca de las fiestas, hay comisiones de padres que se juntan para reunir dinero para las carrozas y hacen vista gorda a la venta de alcohol porque si no, no pagan la entrada y no se divierten. Entonces, ¿qué le estamos vendiendo a nuestros hijos?: droga, alcohol, igual a diversión”.

hola espero que se an mas inteligentes como para dejar el maldito visio un amigo paso x eso y no sobrevivio x una sobre dosis ok ponganse a pensar en su famila ok bye
Soy profesora de geografìa, y junto a otros docentes estamos tratando de ayudar a los adolescentes a sobrepasar las contantes situaciones de tentación al consumo, queremos trabajar pero para ello necesitamos datos oficiales si existiera, ¿por qué nos los niegan?.